En la Perla del Cupatitzio, el domingo 20 de noviembre, sus habitantes nuevamente se vistieron de gala para celebrar, con gran solemnidad, la fiesta en honor de Jesucristo Rey del Universo, en la comunidad parroquial dedicada al reinado de Cristo, de la cual es titular, erigida en 1951, por Mons. José Gabriel Anaya y Díez de Bonilla, V Obispo de Zamora.

Como en otras ediciones, la festividad fue preparada detalladamente por el Sr. Cura Jaime Salgado Ortiz y el Pbro. Hugo Moisés Morales Castellanos, su Vicario, en coordinación con el Consejo Parroquial, quienes organizaron las actividades religiosas, entre ellas una novena de preparación, en la que participaron los feligreses de las capillas que integran esta demarcación eclesiástica, dedicada a las vocaciones sacerdotales y religiosas, a las familias y los enfermos de la comunidad parroquial, entre otras intenciones.

Cabe resaltar la participación de los diferentes grupos y asociaciones apostólicas de la parroquia en las misas y el rezo del santo Rosario, como los catequistas, la Orden Franciscana Seglar, el Movimiento de Renovación Carismática Católica en el Espíritu Santo, el Movimiento Familiar Cristiano, la Legión de María, Divina Voluntad y Familia y Vocación, así como de feligreses de las capillas de María Reina, Nuestra Señora de Guadalupe, Nuestra Señora de Fátima, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, San Juan Bautista, San Judas Tadeo y San Felipe de Jesús, que se motivaron a renovarse, día con día, en el camino de la fe, sobre todo en el seguimiento a Cristo Rey.

Entre otras actividades, el sábado 19, a las 9 de la mañana, en una emotiva celebración eucarística un numeroso grupo de niños y niñas recibieron por primera vez el Sacramento de la Eucaristía; a las 11 de la mañana, Mons. Francisco Figueroa Cervantes, Obispo Auxiliar de Zamora, administró la Confirmación a un numeroso grupo de adolescentes y jóvenes, a quienes motivó a ser fieles seguidores de Cristo, dando testimonio de su fe en medio del mundo. En otra ceremonia, que se llevó a cabo en punto de la 1 de la tarde, también presidida por nuestro pastor diocesano, un numeroso grupo de ministros extraordinarios de la Comunión, Lectores, Cantores y Catequistas renovó su compromiso como servidores a la comunidad parroquial; al finalizar se llevó a cabo la solemne bendición de un oratorio en el que continuamente estará expuesto el Santísimo Sacramento, para su adoración y veneración. Finalmente, el día de la fiesta, siendo domingo, hubo varias misas, la del mediodía con la participación especial de un grupo de seminaristas de Primero de Filosofía del Seminario Mayor de Zamora; además, entre otras celebraciones eucarísticas, a las 5:30 de la tarde, a un grupo de niños les fueron impuestas las sotanas como monaguill@s. Para culminar, a las afueras del templo parroquial, hubo una gran kermés, con una espectacular quema de un castillo y otros juegos pirotécnicos, acompañados por la tradicional música de banda.  ¡Viva Cristo Rey!

Por: José Antonio Villanueva