No hay duda de que “uno pone, Dios dispone, llega el covid y lo descompone”… imaginábamos que en el mes de enero, con la llegada del año nuevo podríamos reiniciar las convivencias vocacionales de forma presencial; sin embargo, el incremento de la enfermedad nos presenta un panorama más difícil en lo que se refiere a la pastoral. Personalmente descubro, que mi manera de pensar la pastoral siempre es en vistas a convocar o reunir personas para perseguir juntos un fin. Este esquema pastoral, hoy no se puede realizar porque el covid se aprovecha de las personas reunidas. En cierta manera, no todo es malo con todo esto que nos está pasando, pues personalmente me viene a enseñar como de una u otra manera no debo acomodarme y que nunca se tiene la respuesta pastoral adecuada y definitiva.

El estilo de Jesús en la manera de llevar la pastoral era la itinerancia, pues decidió no quedarse  en un solo lugar para cumplir su ministerio, incluso cuando todos lo andaban buscando y gozaba, por decirlo así, de cierto éxito pastoral, decide mejor visitar aquellas comunidades vecinas que no había visitado, pues su deseo era hacerles llegar también a ellos la buena noticia del Reino (cf Mc 1, 37-38). Jesús mismo, no lo tenía todo claro en su ministerio… yo quiero pensar cuando las personas que lo seguían, terminaban criticándolo o echándose para atrás, no creo que el Señor fuera de palo y no sintiera nada, al contrario debía más confiar en su padre Dios y adelante. Así igual hoy la barca de la Iglesia se le van arrebatando ciertas seguridades que la conducen a un desacomodo y poco a poco nos va metiendo en la inseguridad o penumbra de lo que viene, en cierta manera es la dinámica de una tormenta que vive a la par con la humanidad.

Ante todo esto ¿cuál es el plan? ¿qué vamos hacer o no hacer? ¿esperamos? ¿le damos?... lo primero que me viene en mente es orar y pedir al Espíritu del Señor que nos ilumine y ayude, pues finalmente la obra del Reino no iniciativa humana y qué el que llama es el Señor y bajo esta dinámica de seguimiento del Señor hemos de actuar. Todo esto para decirles… que en la promoción vocacional del Seminario queremos seguir adelante tanto cuanto se pueda:

  1. Tiempos de frutos: el próximo 2 de febrero nuestro Obispo Javier Navarro dará los ministerios laicales a 12 seminaristas; que nos hace pensar como en un par de años se estarán sumando al ministerio sacerdotal ordenado. Además, el día 6 de febrero recibirán la ordenación diaconal los seminaristas Luis Miguel Plancarte Torres de la parroquia de san Agustín, Jacona y Jonathan Rogelio Arias Quiroz de la parroquia del Perpetuo Socorro, en Uruapan, sumándose al grupo de ocho diáconos que aguardan su ordenación.
  2. Convivencia vocacional virtual para adolescentes que estudian secundaria el día 6 de febrero a las 11am (informes al whats app 351 149 88 48).
  3. El día 12 de febrero tendremos en el Seminario Mayor un concurso interno de canto vocacional, esperando promover la animación al seguimiento de Cristo en la vocación sacerdotal.

Anuncio el Encuentro Diocesano de Monaguillos que se realizará de forma virtual el domingo 21 de marzo a las 11:00am y que le acompañará la semana de los monaguillos del 15 al 20 de marzo, para llevarse a cabo una temática de acuerdo a la modalidad más conveniente y que cada parroquia decida (Informes en teléfono 351 149 88 48). Ánimo