Pbro. Jesús Barragán Bueno

La mañana del sábado 29 de mayo, hemos recibido con alegría la noticia hecha pública del nombramiento de Obispo auxiliar para nuestra diócesis de Zamora del Pbro. Francisco Figueroa Cervantes, originario del pueblo de Jiquilpan, con recién cumplidos dieciocho años de sacerdote y quien actualmente desempeñaba el cargo de pro-vicario general. Cabe destacar que el Padre Paco ha desempeñado la mayoría de su ministerio sacerdotal dentro del Seminario Mayor de Zamora, como profesor de teología en Historia de la Iglesia, como director espiritual y últimamente como uno de los asesores en la elaboración del Plan Global de Formación, que aún sigue en proceso de construcción.

Un obispo auxiliar, como su nombre lo indica, viene a ser apoyo y ayuda del obispo titular, en este caso nuestro Obispo Don Javier Navarro. El Concilio Vaticano II precisa en el decreto Christus Dominus «cuando el bien de las almas así lo exija, no dude el Obispo diocesano en pedir a la autoridad competente uno o más auxiliares…» (No. 26). Recientemente nuestra diócesis gozó del ministerio episcopal auxiliar de Don Jaime Calderón, quien ahora es Obispo  en la Diócesis de Tapachula en Chiapas. Ahora este nuevo nombramiento, viene a bien recibirlo en razón de la necesidad pastoral que tenemos en la diócesis.

Las necesidades son muchas… y si bien, aunque añadidas a nuestras felicitaciones se suele pedir al obispo electo que ponga su mirada en algunas necesidades pastorales, no olvidemos que es al Señor a quién hemos de pedir que ayude mucho a nuestra diócesis, para que juntos, Obispo titular, auxiliar, presbiterio, diáconos, consagradas y consagrados, laicos y laicas agentes de pastoral podamos ir dando pasos en la dinámica evangelizadora, que no es otra cosa que ofrecer a Cristo a las personas. Nuestros pueblos y ciudades por el hecho de verse inmersos en ambientes de violencia y crimen, son un vivo síntoma de que socialmente no andamos bien y que humanamente muchas personas tienen necesidad de que la Iglesia ofrezca el tesoro de la fe en Cristo, camino de conversión y gracia, vida en el Espíritu.

Creo que tenemos necesidad de sinergia pastoral, sinodalidad comprometida y no controvertida, se camine en una Iglesia más misionera, en fin. Pudiera desde mi tribuna de espectador decir las muchas cosas que carecemos o necesitamos, pero me es más apetecible, desde la pobreza de nuestros esfuerzos, mirar este nombramiento con la viva esperanza de que el Señor nos asiste. No es este nombramiento remedio todo a nuestras necesidades, sin embargo, si viene a ser un signo de que Dios no deja a su Iglesia y ella se renueva.

Hoy invito, amigas y amigos del Seminario, a rezar por el ministerio episcopal de nuestro Obispo Javier, por su persona y además, rezar por nuestro nuevo Obispo auxiliar. Damos gracias al Señor por esta nueva designación ministerial y deseamos al P. Paco abundancia de bendiciones.  En hora buena, muchas felicidades!!!