Objetivos de la IAM

  • Generar y acrecentar la conciencia misionera en los niños y adolescentes del país.
  • Involucrar a los sacerdotes, religiosos y religiosas, padres de familia, catequistas, educadores, colegios, etc.
  • Diseñar, publicar y distribuir subsidios para la formación misionera de niños y adolescentes.
  • Organizar y promover proyectos de formación y animación misionera, en coordinación con los planes pastorales diocesanos.
  • Promover la cooperación misionera en el espíritu del lema de la IAM: “Los niños ayudan a los niños”.

Actividades

Cada año, en México, el tercer domingo de febrero se celebra la Jornada DOMINF (Domingo de la Infancia Misionera), en la cual se incrementa la oración por las misiones y los misioneros, se colecta ofrendas económicas y se realizan muchas otras actividades para promover la Pontificia Obra de la Infancia y Adolescencia Misionera en todos los sectores del pueblo de Dios. Cada Jornada DOMINF tendrá un tema y difusión especial, que se originan y orientan desde la Dirección Nacional, a través de carteles alusivos a la Jornada.

Decálogo de la IAM

  • Un niño misionero mira a todos los hombres con ojos de hermano.
  • Un niño misionero conoce a Jesús, ama como Jesús y no se avergüenza de hablar de Jesús.
  • Un niño misionero reza todos los días a su Padre Dios por sus hermanos los niños de todo el mundo y quiere que conozcan a su Madre la Virgen.
  • Un niño misionero siempre dice: ¡Gracias!
  • Un niño misionero goza en poder dar y con que otros puedan gozar al darle a él.
  • Un niño misionero está alegre en el servicio.
  • Un niño misionero sabe que su persona es más necesaria que su dinero.
  • Un niño misionero es generoso, aunque le cueste.
  • Un niño misionero busca soluciones y las encuentra.
  • Un niño misionero siempre piensa en “nosotros”.