Kamala Harris, más que representar un oficio, está convertida en un símbolo de las potencialidades de la mujer y de su capacidad en desempeñar cualquier oficio; más aún, la de ser presidente o guía de un país.

Kamala es una personalidad política que está cuajando con rapidez. La brevedad en su paso por el senado norteamericano le ha dado un poco de experiencia pública, ya que el senado es una de las instituciones más representativas de la nación. Hoy, como vicepresidenta, tendrá la tarea de conducir bien y llevar a que los dos componentes del senado: republicanos y demócratas,  lleguen a coincidir  en las decisiones del gobierno recién electo.

Kamala aporta a la presidencia de Biden, una imagen fresca de energía, modernidad y renovación.

La edad avanzada de Biden lleva a pensar en la imposibilidad de que este presidente se lance a una reelección futura. Este hecho convierte a Kamala en una heredera natural a este puesto. No importa la novedad que esto traería. Ya innovó eligiéndose como vicepresidenta. Ahora, un pasito más la convertiría en una posible primera presidenta de los Estados Unidos de América.

Su origen de raza negra e hindú, no le ha impedido ser elegida para varios puestos políticos. Es una mujer explosiva y dura, elementos indispensables para cualquier político de talla. El “Washington Post# ha descrito a Kamala como “el Obama al femenino”. El paralelismo es llamativo. Como Obama, proviene Kamala del mestizaje, que prefigura al Estados Unidos del futuro.

Fue educada bien y se graduó con honores. Escogió la carrera de Derecho. No se dedicó a la teoría constitucional y a la defensa de los desfavorecidos, sino a la justicia penal y la manutención del orden. Su vocación le llegó en Montreal, donde su madre se había instalado con sus 2 hijos. Después de haber rechazado una promoción en Berkeley. Su primer puesto de trabajo fue de adjunta al procurador del comité de Alameda, cerca de Oakland, ocupándose de la protección de las mujeres y niños. Entró después con éxito a la política.  El ex-alcalde de San Francisco, Willie Brown, un gran influyente en la política local, afirma que tuvo contactos con Kamala y la ayudó en su carrera política, como otros políticos demócratas lo hicieron. Dice Brown: “Es la sola que me ha hecho saber que sería yo inculpado si hacía la menor trampa… mientras ella fuera procuradora de San Francisco”. Con esta cualidad ha conseguido con tenacidad, puestos importantes. En el estado de California se le tiene por ser una persona implacable, cuando se trata de hacer cumplir la ley.

Ojalá esta dureza en perseguir la justicia, lleve a esta mujer a mantener los ideales de los Padres Fundadores de Estados Unidos. Esto redundará en beneficio de todo el mundo.