El sábado 27 de octubre, el Equipo Diocesano, llevamos a cabo la evaluación del año 2018, de las actividades catequéticas realizadas en este año 2018.

Uno de los frutos de este año, fue que los catequistas que asistieron a las actividades catequéticas, se motivaron y fortalecieron su vocación para seguir desempeñando con alegría el Ministerio de la Catequesis, en sus comunidades parroquiales.

Hay, pues, ánimo y ganas de seguir trabajando en la Viña del Señor. Pero, hay catequistas que hacen preguntas prácticas, por ejemplo: ¿Cómo hacerle? ¿Qué métodos utilizar? ¿Qué herramienta usar?

En primer lugar, respondemos a estas preguntas, escuchando al Maestro Jesucristo, que nos dice: “Yo les he elegido a ustedes” (Jn 15,16) “Vayan… y enseñen lo que yo les he enseñado a ustedes” (Mt 28,20).  “Quien permanece unido a mí ese da mucho fruto” (Jn 15, 5). “En esto conocerán que son mis discípulos: En que se aman” (Jn 13,35).

En estos textos del Evangelio, desde una perspectiva catequética, vemos que la catequesis es un Ministerio que nace de una vocación, es decir de un llamado personal por parte del Maestro Jesús, que se fundamenta y fortalece en una íntima unión con ÉL y que se expresa en una constante misión dando fruto por medio de la caridad. Ser catequista es una vocación.

En segundo lugar, nos enseña el Directorio General para la Catequesis que “El carisma recibido del Espíritu, una sólida espiritualidad, y un testimonio transparente de vida cristiana en el catequista constituyen el alma de todo método; y sus cualidades humanas y cristianas son indispensables para garantizar el uso correcto de los textos y de otros instrumentos de trabajo” (DGC 156).

Entonces, lo práctico, lo que realizamos con gozo en nuestras comunidades parroquiales tiene como base ineludible, es decir, necesaria, el ser conscientes de que ejercemos el Ministerio de la Catequesis por la llamada que Dios nos ha hecho, lo hacemos a partir de una unión íntima con Jesús y con la alegría de ser testigos de su presencia en el mundo con nuestro testimonio poniendo en práctica nuestras cualidades humanas y cristianas. Esto es el alma de cualquiera de los métodos que usemos para ejercer la catequesis y para hacer uso correcto de instrumentos o herramientas de apoyo.

Para la práctica cotidiana, de nuestro Ministerio de la Catequesis, esta es nuestra base y a partir de ahí adelante, a seguir dando fruto.

 

IMPORTANTE:

Teniendo en cuenta el alma del método de la catequesis, podemos hacer buen uso del Catecismo Familiar, un valioso instrumento para catequizar en familia. Se distribuye en la Oficina del Centro Diocesano de Pastoral (Tel. (01) 351 51 20117). También se pueden comunicar a Facebook: Catequesis Zamora o al cel.: 351 185 5094.