Continuando con nuestra capacitación y formación de jóvenes Levadura, en días pasados nos reunimos, en la quinta El Cerrito, carretera Zamora-Guadalajara, con 24 jóvenes de distintas comunidades parroquiales, de los cuales 5 de ellos compartieron con sus compañeros la metodología  “Cantando a los Leones”, aprendida a nivel nacional.

Esta metodología busca ayudar a los jóvenes a desarrollar destrezas y resiliencia para responder con efectividad al miedo y la violencia en sus vidas. Fue un fin de semana divertido, en el que se revisaron 20 ejes, gracias a los cuales los jóvenes aprendieron herramientas de forma divertida y a la vez compartieron y enfrentaron partes personales de sus vidas. En esta ocasión, para fortalecer el área espiritual, que no debemos dejar de lado, los jóvenes que dirigieron las actividades y temas solicitaron realizar una Hora Santa, donde los participantes vivieron una experiencia personal de acuerdo a sus sentires y amor a Dios, y el domingo, como cierre de las actividades, vivimos una celebración eucarística, para agradecer lo aprendido y experimentado en el fin de semana.

De manera general se tuvo muy buena respuesta, y queda comprobado que la asistencia de los párrocos en los procesos formativos, es muy importante para la motivación y fortalecimiento de  los jóvenes, ya que esto mismo impulsa a que ellos continúen su preparación y formación, primeramente personal, y después para compartirlo con la comunidad en la que viven y posteriormente con otras comunidades de nuestra Diócesis.

Reafirmamos nuestro compromiso con los jóvenes Levadura y con las comunidades parroquiales de nuestra Diócesis en el trabajo de construcción de paz. Quedamos a la orden y a la espera de la invitación de los señores curas y vicarios, para acudir hasta sus comunidades, presentar nuestros modelos de trabajo en comunidad y comenzar procesos formativos y de transformación.