Por: Silvia Del Valle

Un tema importante para la vida familiar, que debemos tomar en cuenta, es nuestra relación con los abuelos. En ocasiones, no es tan buena o de mucho apoyo para la educación de nuestros hijos, pero debemos hacer lo posible para mejorarla, por eso aquí les dejo mis 5 Tips para hacer equipo con los abuelos y tener una excelente relación:

PRIMERO. Que tus hijos sean agradecidos

Es muy bueno que enseñemos a nuestros hijos a que agradezcan todo lo que Dios les da por medio de los abuelos. No me refiero a los regalos materiales, sino a los conocimientos y apoyos espirituales que los abuelos nos dan.

No siempre tienen que pensar igual que nosotros, pero debemos agradecer cada aportación que nos hacen, porque estoy segura de que lo hacen con mucho cariño y siempre con el afán de que sus nietos tengan lo mejor.

Yo siempre les digo a mis hijos que cuando algo de lo que hacen los abuelitos no les gusta o no les ayuda, que de todas formas lo agradezcan, porque seguramente está hecho con mucho amor.

SEGUNDO. El respeto es importante

En nuestros días, la sociedad nos marca como buenas conductas, el poco respeto a la gente mayor, pero debemos educar a nuestros hijos para que sean respetuosos con los abuelitos. Esto se ve muy claramente cuando hablamos del tema de la tecnología, donde los abuelitos no tienen casi conocimiento del tema y los nietos son expertos, por lo que la mayoría de las veces se desesperan con ellos y se niegan a enseñarles a usar los aparatos electrónicos.

Es muy importante que nuestros hijos entiendan que toda persona merece respeto, mucho más los abuelitos que, además de cariño, les procuran siempre lo mejor para su desarrollo, aunque sea desde su punto de vista.

Es nuestro deber exigir a nuestros hijos, de la edad que sean, que traten con respeto y dignidad a los abuelitos.

TERCERO. Enseña a tus hijos a entender que los abuelos ya tienen historia

¿A qué me refiero con esto?, pues a que debemos enseñarles a nuestros hijos que es muy difícil que los abuelitos cambien de forma de ser, porque son como son por todas las experiencias que han vivido, y que es más fácil que nosotros nos adaptemos a ellos.

Debemos tomar en cuenta que estamos en una época donde los cambios tecnológicos son muy grandes y para los abuelitos es muy difícil seguirles el ritmo a nuestros hijos. También debemos explicarles que a veces, los abuelos tienen costumbres poco comunes para nuestros días, pero que para ellos es lo más normal, por lo que deben respetarlos y, en la medida de lo posible, entenderlos, aunque les cueste mucho trabajo hacer lo que les piden.

CUARTO. Comunícales tus planes para que puedan hacer equipo

En cuanto a la función y labor que deben desempeñar los abuelitos en la educación de nuestros hijos, es importante que estén alineados al plan familiar de valores y virtudes y al estilo que mamá y papá hemos escogido para nuestros hijos.

En este sentido, los abuelitos pueden opinar y hacernos sus comentarios, pero debe quedar bien claro que los que tenemos la responsabilidad y tomamos las decisiones somos mamá y papá, y que ellos nos deben apoyar frente a los nietos, aunque después nos compartan sus puntos de vista, en lo privado.

Para evitar confusiones, es importante platicar con ellos de todo esto, y así lograremos que, en lugar de estorbar en el tema de educación y formación de nuestros hijos, se vuelvan elementos imprescindibles, por el valor de su testimonio y las experiencias que pueden compartir con nuestros hijos.

QUINTO. Hagan reuniones familiares, para convivir

No podemos pedirles a nuestros hijos que les tengan amor, paciencia, respeto y cuidado a los abuelitos, si no los frecuentamos y propiciamos la convivencia.

Si nuestros hijos son pequeños, estoy segura de que no tendremos problema para llevarlos a casa de los abuelitos, o recibir la visita de ellos, pero si nuestros hijos ya son adolescentes, estoy segura de que tendremos que batallar un poco más para lograrlo.

Es importante que aún a los adolescentes les hagamos ver la necesidad de visitarlos y cuidarlos, porque al final de cuentas ambos necesitamos de la convivencia. Es importante, también, inculcarles a nuestros hijos, valores y virtudes, como la caridad, y pedirles que, si no es por gusto, visiten a los abuelos, aunque sea por caridad.

Recuerdo mucho que mi abuelita me decía: “Como te ves, me vi; como me ves, te verás”, y eso nos cuesta mucho trabajo entenderlo. No podemos olvidar que nuestros hijos imitan nuestras acciones y que los educamos en todo momento, por lo que necesitan tener ejemplos nuestros para saber cómo comportarse ante cada situación, así que debemos comenzar por tratar bien nosotros a nuestros abuelitos, para que nuestros hijos se acostumbren a tratar bien a los suyos.