En Pichátaro se festejó con gran júbilo a la Preciosa Sangre de Cristo, el lunes 6 de agosto, aunque el titular de la sede parroquial es San Francisco de Asís, pues en este lugar desde hace varias décadas, es venerada una diminuta imagen de Cristo Crucificado, que de acuerdo con la tradición, fue encontrada en una zona cercana del pueblo, conocida como la Cruz Colorada, de donde posteriormente fue trasladada hasta el templo parroquial. En la actualidad se le venera en un templo dedicado a la Preciosa Sangre de Cristo. 

Pichátaro se encuentra en el extremo oriente de nuestra Iglesia diocesana; limita con el Arzobispado de Morelia, y figura entre las sedes parroquiales que constituyeron la Diócesis de Zamora, en 1862; la comunidad fue evangelizada por los franciscanos, pero fue cedida al clero secular a principios del siglo XIX.

Para la fiesta 2018, los cargueros y fieles de la parroquia, asesorados por el Sr. Cura Jaime Hernández Martínez, organizaron una solemne novena de preparación, en la cual se desarrollaron varias actividades religiosas, entre ellas los rosarios de aurora, las misas y las procesiones, en las que participaron los 7 barrios en los cuales está dividido el poblado: San Francisco, Santos Reyes, Santo Tomas I, Santo Tomas II, San Bartolo I, San Bartolo II y San Miguel, además de los grupos, movimientos y asociaciones parroquiales. 

El día de la fiesta, como de costumbre, muy temprano se le cantaron las tradicionales mañanitas a la Preciosa Sangre de Cristo, por todo el pueblo; en esta ocasión, la solemne concelebración de la fiesta fue a la 1 de la tarde, presidida por el Obispo Electo de la Diócesis de Tapachula, Don Jaime Calderón Calderón, quien desde el 2012 ha sido Auxiliar de Zamora, a quien acompañó el párroco del lugar y varios sacerdotes de la foranía pastoral La Sierra y otros originarios de Pichátaro. En la misma ceremonia se impartió el sacramento de la Confirmación a un numeroso grupo de niños y adolescentes, que fueron alentados a ser fieles seguidores de Cristo, quien es el camino que nos conduce a la Salvación por medio de su Cuerpo y Sangre Preciosa.

Durante el día se llevaron al cabo varias actividades deportivas y culturales, así como una gran comida-convivencia para todos los visitantes que por la noche disfrutaron de la quema espectacular de juegos pirotécnicos, al son de la tradicional música de banda. Como en años anteriores, fue recibido un sin número de peregrinos, procedentes de la Meseta Purépecha, que visitaron al Santo Cristo de la Preciosa Sangre, entre otros los de Comachuén, Turícuaro, Arantepacua, Quinceo, San Isidro, San Juan Tumbio y Huiramangaro.

Esta festividad sirve de marco para el concurso anual del mueble artesanal, así como de textiles, ya que Pichátaro se caracteriza por el tallado de madera en alto relieve sobre una variedad de objetos como columnas, pilares, zapatas, jardineras, recámaras y otros que se observan desde que se llega a la población. La fiesta de la Preciosa Sangre 2018 se prolongó hasta el viernes 10, con una solemne procesión por la mañana, encabezada por la imagen peregrina del Santo Cristo, por las principales calles del pueblo, para culminar con una misa de acción de gracias. ¡Preciosa Sangre de Cristo, ruega por nosotros!