Con un novenario que contó con la participación de los grupos parroquiales y escuelas de la ciudad, Sahuayo y la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús celebraron el amor de Cristo hacía los hombres, del 30 de mayo al 8 de junio, cuando las procesiones, eucaristías y la celebración de sacramentos fueron el centro de la fiesta, coordinada por el Sr. Cura Manuel Cendejas, el P. Ricardo Guillén y el Consejo Parroquial.

Todos los días, las campanas repicaban con algarabía, avisando a la comunidad la celebración de la misa matutina y el rezo del santo Rosario, y durante el día, el bello recinto parroquial recibía a los fieles de Sahuayo, que año con año veneran al Sagrado Corazón. Cada año, el Jueves de Corpus cae en el segundo día de novenario, por lo que se celebraron misas como las del domingo, debido a la gran afluencia que se tiene en la parroquia, a pesar de ser la más pequeña de la ciudad; al término de la última se realizaba una procesión por las calles que rodean al templo.

El sábado 2 de junio se realizó la administración de varios sacramentos a gran cantidad de niños, adolescentes, jóvenes y adultos: por la mañana, los bautismos y matrimonios comunitarios, y por la tarde, Mons. Jaime Calderón confirió la Confirmación a adolescentes y jóvenes que llevaron una ardua preparación y catequesis.

El viernes 8, cientos de fieles acudieron muy de madrugada a entonar las mañanitas y a participar en las misas. A las 10 y 11:30 de la mañana, varios niños recibieron a Jesús por primera vez, y fueron consagrados a Él. A partir del mediodía, los grupos parroquiales y personas de buena voluntad organizaron una gran kermés, con ricos antojitos mexicanos. Por la tarde se llevó al cabo una gran procesión con Jesús Sacramentado, por las calles de la parroquia, encabezada por el Sr. Cura Manuel y el P. Ricardo Guillén, Al retornar al templo parroquial, se celebró la misa de fiesta, presidida por Mons. Javier Navarro, acompañado por 6 sacerdotes más.

Don Javier, en su homilía, habló de que la gran expresión de amor de Dios fue en la cruz; de que el amor es divino, antes que humano, y que Dios lo expresó de muchas maneras a nuestros antepasados, demostrando desde antes cuánto nos quiere. Dios estrecha en su regazo  a nosotros sus hijos y nos transmite su amor y confianza desde pequeños, para crecer con seguridad y confianza en Él: “Dios nos tiene siempre presentes en su pensamiento”, mencionó, y continuó: Una vez, una joven se acercó a mí y me contó del fallecimiento de su  suegro, mencionando que le sentía gran cariño y aprecio, lo mismo que él a ella y a su hija, pero que él no creyó nunca en Dios y no lo recibió sacramentalmente, por lo cual estaba preocupada por su alma: “Aunque él no haya creído en Dios, Él creyó en él, por lo que una gran muestra de ello fue el cariño que sentía por ustedes”, agregó, pues Jesús murió en la cruz por creyentes y no creyentes, por los que lo condenaron y no le condenaron, por todos. Invitó a ser canales del amor de Dios en este mundo, tan necesitado de abrazos y cariño, y para terminar subrayó: la fiesta del Sagrado Corazón nos invita a dar amor al mundo y vencer al mal, practicando el bien.

 

Al término de la misa, sacerdotes y fieles siguieron disfrutando de la kermés, los juegos mecánicos y de un bello espectáculo pirotécnico que se montó a las afueras de la parroquia, para cerrar las fiestas de este año. ¡Felicidades!